Sinopsis
Este disco contiene composiciones para piano solo, para violín y piano, para recitante y piano, y para recitante, violín, bandoneón y piano. Fueron escritas por dos importantes compositores, nacidos en 1907 en La Boca.
Los intérpretes son Duilio Marzio (recitante), Olga Pinchuk y Sebastián Masci (violines), Federico Pereiro (bandoneón), Irene Amerio y José Luis Juri (pianos).
Vals de amor (A.D’Espósito)
Es una obra enmarcada en el estilo de los bailes de salón de la época (1934). La partitura orquestal se conserva en el Archivo del Teatro Colón, así como varias de las principales obras del compositor.
Preludio y fuga en la menor (al estilo de J. S. Bach) (A.D’Espósito)
Al haber sido D’Espósito un pianista de dotes excepcionales, es lamentable que de su producción para piano sólo se conserven Tres preludios y fugas, debido a que la gran mayoría de sus obras no fue impresa. No conocemos los datos de la primera audición de esta obra, aunque sabemos que el pianista Roberto Locatelli la grabó para el sello RCAVictor.
Esta partitura fue dedicada a Jorge de Lalewicz, segundo maestro del compositor, y recrea a manera de homenaje a Johann Sebastian Bach, un imaginario estilo bachiano. Tanto el Preludio como la Fuga se basan en el mismo tema. La coda está dada sobre un coral, también basado en el mismo diseño melódico, elaborado a través del procedimiento de la aumentación de las figuras rítmicas. Al aire germano que caracteriza a la obra, heredado posiblemente de su maestro Drangosch, el autor agrega su toque personal incorporando elementos del pianismo neorromántico. En el Archivo del Teatro Colón se conserva una versión para orquesta, que realizó Floro Ugarte en homenaje a D´Espósito.
Sonata para violín y piano (A.D’Espósito)
Esta obra es sin dudas una de las más interesantes sonatas del repertorio argentino. Fue estrenada por Carlos Pessina -en violín-, y Rafael González -en piano- el 2 de octubre de 1944, en un recital organizado por la Asociación Argentina de Compositores.
Se estructura en tres movimientos: Andante; Alegremente-Scherzando; Alegremente-Allegro.
El primer movimiento presenta algunas características del modernismo neorromántico propio del autor: complejos contrapuntos polirítmicos, disonancias de segundas menores y mayores y una elaboración continua del material temático. El segundo movimiento se introduce con una cadenza a cargo del violín solo, y está basado en el diseño melorítmico presentado en el primer movimiento. Comienza luego un rítmico scherzo en 5/8, no exento de un lejano sabor criollo y en el que se utilizan recursos de acordes paralelos. Luego de un adagio central, el scherzo se repite, y finaliza con una coda de aire humorístico. El último movimiento comienza también con una cadencia del violín. Es interesante mencionar que esta sonata sólo puede ser comprendida estructuralmente luego de ser escuchada en forma completa, pues D’Espósito realizó en esta última parte una variante a la denominada forma cíclica, ya que no solamente cita y desarrolla los temas expuestos en los dos movimientos anteriores, sino que la obra progresa geométricamente al tomar como temas los propios desarrollos anteriores. De esta manera los temas y los desarrollos van adquiriendo una doble lectura interpretativa durante el transcurso temporal de la obra que, además ostenta una escritura instrumental particularmente brillante.
Esta partitura de D’Espósito confirma que el repertorio de la música académica argentina, en muchas oportunidades ha combinado elementos musicales y técnicos europeos de manera heterogénea y propia de la cultura latinoamericana, sin recurrir al pintoresquismo o al color local exclusivamente.
Prosas sentimentales opus 69 serie Nº 5 (J. F. Giacobbe)Tonadas en tango, en memoria de almas sin fama
I. Negro Ceferino: visionario, fracasado
II. Clarita: “La nochera”; mano santa
III. El Gallego: peón apaleado; suicida
Estos tres tangos de Giacobbe sobre textos propios, están emparentados con otra serie de piezas para piano de características similares, denominada Imágenes de tango (siete croquis suburbanos) opus 44. En las dos series, el autor transfiere la ideación poética de sus personajes el negro Ceferino, la enfermera Clarita y el Gallego a una música meditativa, y de hondo lirismo, que en su melódica podríamos relacionar con aquellos tangos de Enrique Delfino de los años treinta. Los personajes de las poesías de Giacobbe, que existieron realmente, nos muestran tipos humanos entrañables en sus vidas humildes, plenos de realismo cotidiano y tan bien definidos por su autor al llamarlos almas sin fama.
Epitafios Plebeyos “Madre” opus 137 (J. F. Giacobbe)Sonetos en Tango para Recitante, Violín, Bandoneón y Piano
I. Orfandad
II. Tal vez
Giacobbe, basado en poesías propias, concreta en esta obra una valiosa y original pieza de cámara en la que fusiona las características propias del género popular urbano rioplatense, con la estructura europea del recitativo y el aria.
Los poemas son presentados de manera recitada -la rítmica musical ha sido consignada en la partitura-, con acotaciones de los instrumentos. Al terminar cada poesía comienza un tango en el estilo evocativo y apasionado de sus Imágenes de Tango opus 44,de tal forma que la expresión de sentimientos propia del aria es transformada en una pieza instrumental a manera de meditación sobre la poesía expuesta por el recitante. Estos sonetos son reflexiones poéticas y metafísicas sobre la madre desaparecida, recordada en el contexto de la niñez, el pasado y el misterio.