Ficha Técnica
Elenco: Marina Castillo Diseño gráfico: Sol Zambecchi y Mariana Scialino Fotografía: Rolando Velázquez Realización de video: Claudio Yamagihi Realización de trailler: Primer Cajón Escenografía: Magalí Luraschi y Maximiliano Sans Vestuario: Daniela Martín Producción ejecutiva: Candelaria Sesín Prensa: Simkin & Franco Asistencia general: Vanina Dubois Dramaturgia: Marina Castillo y Ezequiel Matzkin Dirección: Ezequiel Matzkin Funciones: sábados a las 22:30 VeraVera Teatro Vera 108 Ciudad de Buenos Aires Informes y Reservas: 4854-3655 Entrada: $45 Estudiantes y jubilados: $35 +info: laslagrimasquemetrague.blogspot.com.arMarina Castillo dirigida por Ezequiel Matzkin, es un unipersonal que se autodenomina surrealista, encarna a Trinity, una niña que declara haberle anunciado a su madre: ¨No volveré a sonreir¨.
Este personaje interpretado con mucho humor y gran riqueza expresiva, va generando identificación con todas las decisiones que involucran renuncias, a la vez que se permite ir y volver de la locura con total libertad.
Una niña/adulta anulada por su madre, encerrada en un cuarto con objetos que la obsesionan, decide desprenderse de cada uno de ellos ¨sin derramar lágrima alguna¨.
Trinity quiere quitarse las ataduras que la angustian, y la forma que encuentra es renunciando a lo material, pero tambien a su universo y a su sonrisa.
La puesta de Ezequiel Matzkin está resuelta con mínimos aunque barrocos elementos que conforman el universo de Trinity y su poética soledad.
Vuelve a aparecer aquí la mujer sola de la obra anterior de Matzkin -Tu ausencia animal- esa soledad abrumadora, otra mujer sobreadaptada a la dureza extrema del entorno. La diferencia entre la soledad de la mujer pseudo ermitaña en compañía de su perra y su gallina en Tu ausencia animal, y la de Trinity en su habitación es que, la primera, espera eternamente el afecto que cree recordar, en cambio esta niña/mujer con diagnóstico surrealista, deja repentinamente de esperar. Y esa es su declaración. Esa gran renuncia la libera y la condena a la vez: ¨No volveré a sonreir¨.