(4875) Estonia: Tallin,

Estonia: Tallin

Va la segunda nota sobre este país europeo de origen medieval, y un particular recorrido por su capital: Tallin.TALLINN, es la capital de Estonia. Presentamos un recorrido por ella partiendo de la Plaza Central, de aspecto aproximadamente circular. En el contorno de esta plaza encontramos muchos restaurantes, cerca de los cuales muchachas bonitas vestidas con ropas no convencionales, tratan de atraer a los visitantes a los distintos locales, cercanos entre sí, que disponen de cómodas terrazas y presentan diferentes ofertas gastronómicas.

Frente a la plaza, un cartel identifica a la antigua farmacia municipal que, desde 1422 y hasta el presente, continúa funcionando. Desde el siglo XVI hasta parte del siglo XX estuvo dirigida por una “dinastía” de farmacéuticos de apellido Burcharts. Fue vendida en 1911. Además de los típicos medicamentos medievales, la farmacia vendía piel de víbora, ojos de lucio, patas de ranas desecadas, murciélagos en polvo y sangre de gato negro. Extraños elementos que recuerdan que, en sus inicios, la medicina se vinculó con la magia. La farmacia poseía también la posibilidad de vender material de escritorio, especias, tabacos y hasta pólvora.

La parte histórica de Tallinn se caracteriza por sus calles adoquinadas, techos de tejas rojizas, casas con paredes perfectamente conservadas y pintadas con diferentes tonos pastel. Recrea para los visitantes de hoy, un paisaje urbano típico del medioevo.

En el siglo XV se construyeron las casas conocidas como “tres hermanas” de similar arquitectura con las características de los edificios de la Liga Hanseática. Los hastiales tienen hornacinas decoradas con diversos colores

Junto al mar Báltico, se levanta una amplia extensión arbolada, donde existen casas típicas de campo de origen ruso con peculiares características y cercos interesantes que las delimitan. También hay antiguos talleres, pequeñas granjas y un almacén de ramos generales que expende jugos frescos, en original y rústicos vasos, acompañados por bocados típicos. Es éste un museo a cielo abierto que se suma a otros, de arte y de historia, con obras de artistas locales y textos propios del lugar.

La Iglesia de Santa María es la más antigua de Tallínn. Data de 1229 y fue construída con piedra por monjes dominicos. Siempre se la consideró Catedral de Estonia, cualquiera fuere el poder político en vigencia. Era el lugar favorito para sepulturas de la aristocracia local.

El zar Alejandro III de Rusia ordenó la construcción de la Catedral Ortodoxa Alejandro Nevski en la parte alta de la ciudad. El dinero para realizar la obra fue reunido a través de toda Rusia. Tiene capacidad para mil quinientas personas y cuenta con el conjunto de campanas más poderoso de Tallin, y la de mayor tamaño pesa quince toneladas.
En la fachada hay un mosaico que representa a Alejandro Nevski, famoso príncipe de Novgorod quien fue beatificado.

En el siglo XV se reconstruyó la sede del Ayuntamiento de Tallin, único conservado en el norte de Europa desde la Edad Media. El Ayuntamiento regulaba todos los aspectos de la vida en esta ciudad hanseática, como relaciones exteriores y políticas, construcción de barcos y, para disgusto de las señoras, disponía cómo debían vestir, incluyendo colores y adornos.

Todas las disposiciones se leían desde una ventana del primer piso. Completado el anuncio el verdugo de la ciudad partía una tabla, cosa que simbolizaba el estricto deber de cumplir esas disposiciones.
En la calle Plikk, donde se encuentran tres construcciones hanseáticas llamadas “tres hermanas” , existe un importante edificio correspondiente a un gremio que agrupaba exclusivamente a comerciantes solteros. Esta hermandad llamada San Mauricio, recuerda a un hombre de color, tanto que sus miembros se conocían como cabezas negras. En la decorada puerta de la sede de este gremio, está pintada la cabeza del negro Mauricio.

Las características medievales de la calle mencionada, que incluye también a la Iglesia Católica de Santa Catalina, se hacen presente en viviendas particulares, galerías de arte y un excelente restaurant.

Las torres de la muralla que protegía a Tallin están, actualmente, fuera de todo servicio militar. Algunas están vacías y en otras podemos encontrar museos, galerías de pinturas o salas para funciones teatrales.

La geografía de esta parte noreste del continente europeo muestra amplios campos y grandes arboledas. El paisajismo también está presente y rige una norma poco común ya que se puede caminar por donde el paseante desee, inclusive en tierras privadas, a no ser que exista una expresa disposición de los propietarios en contra de esta libertad, que se basa en el principio “la naturaleza es de todos”.

En este viaje, tal vez precipitado. por esta tierra lejana, podemos adherir a la expresión generalizada “Tallinn es la perla del Báltico”. Además, vivir en el presente a través de sus calles y monumentos, un tiempo muy lejano del nuestro, en el cual la ciencia y la tecnología pueden asfixiarnos.

En lo alto de una espigada roca se encuentra la escultura de un santo, en actitud de bendecir los barcos que parten del puerto hacia los mares del mundo. Es un símbolo de Tallin que se impuso por sí mismo.

Publicado en Leedor el 22-11-2011




Loading Facebook Comments ...

No hay comentarios

Añadir más