(3157) Vidrios, NULL

Vidrios

De la colección del Museo Nacional de Arte Decorativo se exibe una importante selección de vidrios italianos y franceses, de larga tradición en el arte del vidrio.Epoca y estilo en Vidrios Franceses e italianos de los siglo XIX y XX  
Museo Nacional de Arte DecorativoAv. Del Libertador 1902 – Buenos Aires.
Martes a domingo de 14 a 19 horas.

De la colección propia, habitualmente fuera de posibilidades de exhibición permanente, el Museo nos propone una selección de vidrios firmados procedentes de Francia e Italia, correspondientes a los siglos XIX y XX.

Resulta meritorio “haber rescatado” y seleccionado las piezas actualmente en exhibición, principalmente por tener su origen en dos países con tradición en la creación de piezas  artísticas en vidrio. Más aún por el acierto en organizar la muestra en siete grupos temáticos: cuatro para los vidrios franceses –industriales, Baccarat, art nouveau, art déco- y tres para los diseños italianos – historicistas, kitsch y diseños modernos-, que facilita su apreciación y vinculación entre época y estilo.

A partir de 1860 se produce en Europa un movimiento de renovación de las artes decorativas en un ambiente opuesto a lo rutinario, particularmente en las piezas de vidrio artístico. Los artistas recrean entonces, todos los motivos relativos a la flora y a la fauna como un regreso a las sensaciones puras y un escape a la realidad hostil de la época.

Esta influencia del medio en el estilo sobre los artistas resultó notable, particularmente en el renombrado Emille Gallé. De él encontramos en la exposición un vaso de vidrio con aplicaciones de esmalte -circa 1898-, que forma un exquisito conjunto vegetal en grises y  oro de notable fineza en el trazado de flores y tallos.

Asimismo un curioso par de vasos del mismo autor en vidrio transparente moldeado sin esmaltar con forma de peces chinos acoplados –circa 1900- de sencillo y exquisito diseño.

Se observan además otras piezas que merecen nuestro reconocimiento como un vaso en vidrio trabajado con ácido sobre fondo rojo con detalles en nardos pintados y dorados, firmado Daum-Nancy de Nancy (F) –circa  1893.

Al lado se destaca otro de la misma procedencia y tonalidad, con forma de “navette” y con la aplicación de óxidos, con la misma firma datado en 1900. Esta tendencia en los motivos art nouveau se extiende en los primeros años del siglo XX. No obstante la guerra de 1914-18 marca una ruptura y actúa como catalizador de nuevas ideas superando la vigencia del art nouveau. 

Un nuevo período artístico muy rico, complejo y contradictorio por sus múltiples tendencias emerge rápidamente y descubre nuevos artistas del vidrio.

Con la Exposición de Artes Decorativas de 1925 se pone en evidencia la existencia de un conflicto de tendencias que se concreta en un quiebre entre lo tradicional y el modernismo donde prevalecen los diseños geométricos.

Esta tendencia que se llamó art déco comenzó a ponerse en evidencia a fines de la primera década, y resultó notablemente importante en Francia y sus artistas vidrieros como René Lalique.

Entre las piezas encontradas del artista destacamos un par de cariátides en vidrio opaco y pulido firmadas que datan de 1925.

Asimismo un grupo de aves en vidrio opalescente pulido y patinado, entre cuyas piezas  se destaca por su rareza una cabeza de águila diseñada para tapa de radiador de un automóvil de 1930.

En la sala dedicada a los vidrios de Italia encontramos principalmente piezas utilitarias formando juegos  en cristal soplado en la masa con inclusiones de polvo en oro en cristal procedente de Murano del siglo XIX. Entre ellos un servicio de mesa de tonalidades violáceas con inclusiones de asas con formas de cisnes estilizados.

También se observan otras piezas muy curiosas de la tendencia kitsch, a la que se vincula como negación de lo auténtico, que surgió en épocas de exaltación  de la cultura burguesa. Se trata de un “estilo”gracioso al que se lo confunde con la alegría de vivir y quizás en ello encontró su sentido para ser considerado auténtico. Se trata de piezas de Murano de 1950, entre otras una imitación de frutera o tallos de flores  en profusión y colores detonantes que los aproxima al mal gusto y que sin embargo se los observa con curiosidad y simpatía. Entre los vidrios modernos de los “40 se puede establecer un paralelo con los escandinavos, característicos ambos de una renovación de los diseños y de una pronunciada tendencia a lo utilitario. Se trata de una etapa de diseños despojados de gran elegancia cuya permanencia se extiende hasta  los “50, muchos de ellos en tonalidades monocromas, con adorno de faja central trabajado, en color contrastante. También adoptan formas de botellas  con rayas verticales o helicoidales que les otorgan  a estos últimos un aparente movimiento giratorio. La exposición es sumamente interesante, con otras piezas que merecerían su promoción. Por ello invitamos a los lectores a visitar la muestra con el propósito de encontrar otros motivos de interés para su apreciación. Sólo podemos insistir finalmente en la correspondencia existente entre la época y los estilos renovadores, que se registran definitivamente, por el espíritu creativo y la acción  del hombre.

Publicado en Leedor el 2-08-2009 




Loading Facebook Comments ...

No hay comentarios

Añadir más