|
|
|
| Home > Artes plásticas > Duchamp en Proa |
 |
|
| |
 |
Duchamp en Proa
Por Gabriela Felitto Müller
123 piezas reunidas en un montaje perfecto en el que sólo falta un sillón para sentarse.. y quedarse a vivir. |
|
|
|
|
|
| |
Al fin llegó Duchamp
Finalmente desembarcó Marcel Duchamp en Buenos Aires. Llegó porque se fue hace 90 años y como dice el tango tiene que volver. Pero esta vez, no sólo con lo puesto y un cepillo de dientes como su robe de chambre, porque así solía viajar Duchamp, según las anécdotas de John Cage. Esta vez, lo trajo Proa y lo trajo TODO, para celebrar la reapertura de su espectacular edificio en el bohemio Barrio de la Boca; pedazo de historia porteña y emblema del Arte Contemporáneo, realza así el contraste entre lo antiguo y lo moderno, con la misma dualidad que caracterizó a Duchamp y a su complemento Rrosé Sélavy.
El motivo por el cual en 1918, eligió venir a la Argentina, en el mismo momento en que las fuerzas aliadas expulsaban a los alemanes del territorio francés y se vislumbraba algo de paz, nunca se supo, pero estimo que tal vez Duchamp haya querido continuar el excéntrico viaje de Raymond Roussel en sus "Impresiones en África", donde un barco con destino a Buenos Aires naufraga frente a las costas de África, dejando a un puñado de europeos a merced del rey caníbal Talou VII. Así es Duchamp, arte y vida, fascinantes anécdotas, ideas, conceptos, creaciones. Por eso lo esperábamos, porque era una deuda pendiente con América Latina que nunca había visto toda su obra reunida en este fascinante corpus. Porque la gran cantidad de fanáticos y seguidores del artista francés en Argentina lo estaban esperando. Y porque aunque suene reiterativo, el arte contemporáneo; el arte más último de nuestro tiempo sigue teniendo su huella.
Para demostrar la pervivencia de Duchamp hoy, PROA trajo 123 piezas con todos sus soportes. Trajo su Erratum Musical y a John Cage, un Peine y un Juego de ajedrez de bolsillo, trajo Aire de Paris, la Fuente y la Rueda de bicicleta. El Monte-Carlo Bond, todos sus readymades, rectificados y no rectificados, un readymade infeliz y una viuda alegre.
Un paisaje que es una Farmacia y una Escultura de viaje. Trajo también a Apolinaire esmaltado. A Picabia y a Breton que a pesar de sus diferencias no podían faltar. Al incondicional Man Ray con las sombras proyectadas de sus readymades junto al criadero de polvo del Gran Vidrio. Trajo una réplica del Gran Vidrio, porque la que quedó en Philadelfia es tal vez, por su fragilidad, una de las últimas obras auráticas que existen. Pero además del Gran Vidrio trajo “el otro lado del vidrio”.
Trajo el cine con Entreacto de Rene Clair y otra vez a Man Ray con Anémic Cinéma junto a sus célebres Rotoreliefs.y máquinas ópticas de precisión. Trajo una Trampa, un Ruido escondido y miles de secretos. Trajo a la Novia y a sus solteros; que somos todos nosotros. Nueve moldes machos, Testigos oculares y hasta un Par de delantales de lavandera. Trajo pequeñas reproducciones de sus obras en una Valija. Trajo la Caja Verde y la Caja Blanca al infinito; y todas sus notas, de puño y letra. Trajo a Rrosé Sélavy, a Belle Haleine y a nuestra querida LHOOQ. Trajo su Hoja de parra femenina y un Rincón de castidad. Un Étant donnés virtual y la tapa de la revista Minotauro junto a todas sus experiencias surrealistas. Un autorretrato de perfil “hecho a mano” y Agua y gas en todos los pisos.
La muestra es un lujo. En el lugar se respira lo conceptual; hay pureza y lo infraleve está en todas partes. En todas partes se puede decir que ha quedado algo de Duchamp.
Para el desnudo bajando por las escaleras, hay tambien rampas, ascensores, información, amables guías y acceso para todos, un recorrido claro y detallado, una curaduría impecable a cargo de Elena Filipovic y un hallazgo el de mostrar la figura de Duchamp como Curador. Un montaje perfecto en el que solo falta un sillón para sentarse y quedarse a vivir.
Marcel Duchamp: Una obra que no es una obra “de arte”. Es fiel al artista y no revela los trucos del mago. Su obra no es una obra de arte, es una obra “de vida”. Por eso solo puedo recordar las palabras de André Breton, el líder surrealista que definió a Duchamp como “el hombre más singular que conoció en vida”. Un hombre integral, un Leonardo Da Vinci que recién empezamos a conocer. Un arte puesto al servicio de la maquina más perfecta: La mente. Por eso, más que nunca vale Breton diciendo en su Manifiesto:
“Querida imaginación, lo que más amo de ti, es que no me perdonas”
Publicado en Leedor el 29-11-2008
|
|
|
|
 |
 |
|
 |
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
|
|
 |
Cofre Completo 3
Otra manera de disfrutar el mejor espectáculo circense del mundo. En esta ocasión, el último espectáculo...
|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
|
|
|
Vivir el arte Exposición de artistas jóvenes - UMSA 2008
Vivir el Arte:
Curadores y Artistas en una experiencia directa
Grupo de Acción Curatorial
Es una propuesta de los alumnos de la carrera de Curaduría e Historia de las Artes de la Universidad del Museo Social Argentino, y tiene como objetivo reflexionar sobre la interdisciplinariedad en el campo artístico.
En la sede de la Facultad de Artes y Ciencias de la Conservación se expondrán 37 obras de 29 artistas, incluyendo pinturas, grabados, esculturas, objetos e instalación.
La muestra estará acompañada por una mesa redonda a realizarse el 21/11.
Los esperamos...
Inauguración: 18 de noviembre de 2008, 19 hs.
Horario: de lunes a viernes de 10 a 21 hs. Sábados de 10 a 13 hs.
Lugar: Sarmiento 1565, sede de la Facultad de Artes y Ciencias de la Conservación, Universidad del Museo Social Argentino, UMSA. Tel: (54-11) 5217-9401/2/3
Cierre: 20 de diciembre de 2008
Mesa redonda “Teoría y Práctica Artística: Interdisciplinariedad, roles y perspectivas”. 21 de noviembre, Facultad de Artes y Ciencias de la Conservación, 19 hs.
Entrada libre y gratuita.
Omar Panosetti en Recoleta: “Mondopano II”
Pinturas, dibujos y fotografías componen esta muestra antológica que recorre la producción más actual de Omar Panosetti.
El artista, nacido en Buenos Aires, Gran Premio de Honor en Dibujo del Salón Nacional de Arte Visuales, con una trayectoria que trasciende las fronteras argentinas, expondrá su obra poblada de relatos urbanos.
El principal protagonista de la realidad recreada en la obra de Panosetti es el Edificio: humanizado o no, gobierna su entorno. Los edificios no pierden su condición de tales, pero a la vez son crueles, porque tienen las propiedades de quien los creó, con lo que transmiten una idea inquietante: el hombre crea ciudades que lo terminarán devorando.
El edificio es la entificación de nuestra ciudad posmoderna, alienada y alienante, en la que se proyectan cualidades del propio hombre, que termina creando sus propios monstruos. Pero en esta ciudad posmoderna los monstruos no son verdaderos ni llegan a ser terroríficos. La crueldad y las cualidades que se desprenden del edificio engendran seres ligados a ellas; así aparecen el Hombre Edificio, la Empanada Humana o el Albino Asesino, monstruos tristes y absurdos, patéticos y solitarios.
En esta ciudad cruel Panosetti recrea nuestro mundo y en él nos recrea a nosotros: de algún modo somos los monstruos. Por eso podemos identificarnos con ellos, porque son parte de nosotros mismos.
Centro Cultural Recoleta. Junín 1930. Sala 10. Capital Federal
Inauguración: Jueves 13 de Noviembre de 2008, 19 hs.
Hasta el 8 de Diciembre de 2008. Horarios: 14 hs. a 21 hs.
|
|
|
|
|